Vamos a jugar al juego de la producción. Todo producto final es la suma de muchas partes coordinadas, sonando a la vez, sin desafinar, hasta lograr una bonita melodía que al llegar a tu oído, te haga sentir.
Para crear algo necesitamos mínimo un cuaderno y un lápiz, horas de inspiración, caminar sin rumbo, consumir arte, redes, escuchar las conversaciones ajenas de la gente mientras estás sentado en un terraza o esperas para cruzar un semáforo. Estar despierto, y encender la radio, para sintonizar posibles señales que te están diciendo a gritos que hagas algo.
Cuando la idea llega, uno se emociona, siente el picorcito, pero ahora hay que ejecutarlo, bajarlo a tierra, hacerlo real. Porque las ideas sin ejecución son como gotas de lluvia en el asfalto. Entonces buscas artesanos, orfebres, proveedores, optimizas costes (muchos costes), materiales, y construyes.
Después hay que ponerle la carcasa que merece, hay que construirle su pequeña casita, donde pueda desplazarse cual princesa en carruaje, hacia su destino final, para lo cual también necesitas encontrar un buen transporte, que lo cuide como si fuera suyo. Ya tenemos producto, paquete, y transporte. Pero nadie lo sabe. Necesitas comunicarlo, entrar en los corazones de la gente, necesitas un equipo, y necesitas confiar en las personas y valorarles bien, porque tener visión no es siempre tener razón, y es importante el contacto con el barro. Aquello de “el pastor tiene que oler a oveja”, y aquello de “ser siempre alumno”.
No hemos terminado, necesitamos encontrar y negociar puntos de venta, donde puedan encontrarte, online y físicamente, para que te conozcan, poner tu mejor sonrisa, la que el cliente merece, y dar tu mejor versión.
El juego de la producción no es para todo el mundo, está prohibido rendirse, no hay un horario, ni siquiera un beneficio garantizado. Pero creer en algo, y crearlo, y ver la emoción en los ojos de la gente, es una sensación de la que no me quiero bajar jamás.
Jugarse la piel, mantiene la soberbia humana bajo control. Bienvenidos al juego de la producción.
Dimas S.