A la mayoría de la gente no le importan tus problemas. Están ocupados con los suyos. Nadie tiene la obligación de venir a arreglarte la vida. Depende de ti. Pero si alguien viene con esa bendita intención, ábrele tu corazón.
Puedes hacerlo todo bien y aún así perder, pero debes hacerlo lo mejor que puedas, con lo que tengas, y en cada momento. Así es como se avanza. Gánate el respeto con hechos. Muchos abandonan demasiado pronto, y luego culpan a la vida.
Las personas somos a veces como camiones de basura, y la depositamos donde pillamos. Por eso, a veces, no es nada personal, es solo el desahogo de una historia anterior, cayendo sobre la persona equivocada.
Ser inteligente no sirve si eres perezoso. El mundo está lleno de ideas geniales sin aterrizar, sin ejecución. La disciplina es lo que cuenta. Y la paciencia paga.
Hay gente que está cuando ganas y desaparece cuando pierdes, y no pasa nada. Hay gente que quiere que te vaya bien, pero no mejor que a ellos. Acostúmbrate.
No estás cansado, estás desordenado. Cambia tus rutinas. Compite sólo contra ti mismo, la envidia es tóxica, solo puede mostrarte lo que te falta. Úsala a tu favor.
En definitiva, te conviertes en aquello en lo que gastas tu tiempo.
Como decía Oscar Wilde: "Lo que lees cuando no estás obligado, eso determina lo que serás".
PD: ¿Has visto los nuevos collares?
Dimas S.