CARTA XX: "¿ES SÓLO FÚTBOL?

CARTA XX: "¿ES SÓLO FÚTBOL?
Es sólo fútbol. Hay lugares recónditos del planeta donde se juega en un lodazal, con un "balón" cosido a base de retales de tela y rellenado con papel por dentro. Sitios en los que la gente no tiene nada, o tiene lo justo para las siguientes 24h, pero mientras juegan al fútbol, y celebran entre amigos un gol, olvidan su situación, y sienten que lo tienen todo, aunque mañana todo siga igual, nada es mentira si lo sientes de verdad.

Es sólo fútbol, se dice a veces por ahí, en salas y salones donde se las dan de intelectuales, con la absurda arrogancia de creerse mejor que otros por leer un libro en lugar de ver un partido de fútbol. Pues amigos, yo soy escritor, soy lector, y os digo que el fútbol y la lectura nos dan lo mismo: una vía de escape a nuestra realidad. Hay personas muy inteligentes y fanáticas del fútbol, y hay personas que leen mucho y no son el lápiz más afilado del estuche. Leer puede hacerte mejor, y también peor, según lo que elijas leer. Lo mismo ocurre con la versión del fútbol que eliges ver.

A estas alturas, hemos conseguido tener acceso a casi cualquier cosa en el mundo a golpe de clic en nuestro teléfono, hacemos volar artefactos de 70 toneladas que nos llevan por el aire hasta 5.000Km de distancia, la mecánica cuántica empieza a demostrar que una partícula puede estar en dos momentos del tiempo diferentes a la vez, y los robots con memoria están al caer. Sin embargo, aún no podemos explicar qué es lo que hace que un ser humano se levante de su sillón de un respingo y grite GOL como si acabara de ganar la lotería.

¿Qué sucede en el cuerpo para tal éxtasis? Es quizás la sensación de pertenecer a algo más grande que uno mismo, o puede que sea la necesidad humana de acertar de vez en cuando tras tanto esfuerzo sostenido.

¿Es sólo fútbol? Piénsalo bien, personas tan diferentes, tan alejadas en pensamiento y gustos, que no se pondrían de acuerdo ni en cien vidas, de pronto visten la misma camiseta, guardan silencio ante un himno, se pintan las mejillas con su bandera, les duele cada patada que reciben sus jugadores, sus guerreros, son capaces de sufrir juntos, se sientan frente a la misma pantalla, comparten comida y bebida, miradas de emoción. Cada pulgada que el balón se acerca a portería, sube la adrenalina, y nos recordamos que estamos vivos, y que no somos tan distintos. El fútbol es capaz de unir lo que nada más consigue unir (con permiso de la música).

La vida no es más que agacharte a por una cosa, mientras se te cae otra, y entre tanto perder, necesitamos ganar. ¿No es eso lo que dice la mirada encharcada de un abuelo, un padre, o un niño, mientras se abrazan?

Tengo un amigo que es entrenador de fútbol, y para él, esto es el éxito: "Hacer lo que nos gusta, no ser demasiado esclavos, y engañar al sistema unas cuantas veces al año".

¿Es sólo fútbol?

Dimas S.

PD: Si el domingo ganamos el mundial, díselo a tu persona favorita con una joya, o con varias, ya sabes que, añadiendo joyas al carrito, automáticamente ahorras.